¿Racismo en Éxodus? Lo que es confundir churras con merinas y perjudicar la lucha contra el racismo

Álvaro Fuentes Soler · Almería

 210814

Nos quedamos perplejos con una noticia aparecida en varios periódicos de Almería y que habla de críticas a la película Éxodus, rodada hace unos meses en Almería, por utilizar actores blancos para encarnar a personajes egipcios. Como es costumbre de quienes usan habitualmente del populismo, la confusión, la tergiversación y el amarillismo social, no han tardado en tildar de ‘racista’ esta elección en el casting del film.

Es una pena, pero es sobre todo un comportamiento muy miserable, que se tilde de racismo semejante estupidez, cuando en el mundo hay, efectivamente, comportamientos realmente racistas que hacen sufrir a miles, a millones de personas. Desafortunadamente, en el mundo hay mucha gente que es discriminada por el color de su piel, mucha gentuza que se cree superior simplemente porque el tono de su piel es más o menos claro y muchos convencionalismos que crean personas de primera, segunda y tercera categoría basándose en la raza.

Contra todo ello hay que luchar, hay que protestar, hay que movilizarse y hay que hacer algo más que hablar. Pero criticar como racismo el hecho de que un actor de un color de piel determinado sea escogido para desempeñar un papel en una película es simplemente hacer un flaco favor a la causa de la lucha contra el racismo, además de hacer el más rotundo de los ridículos.

Queda mucho, muchísimo que hacer en el tema de la discriminación por razones de raza, de religión o de procedencia. Mucho por hacer en lugares lejanos y perdidos, pero sobre todo, mucho que hacer aquí al lado, en Europa, en el mundo occidental, en España. Mucho que hacer con quienes no comprenden que la cultura de cada uno no es mejor que la del vecino y que la pertenencia a un Estado concreto no hace mejores tus costumbres que las del otro. Mucho que hacer en la educación, no para la igualdad, sino para la igualdad de oportunidades y, sobre todo, para el respeto al diferente, no por compasión ni por justicia, sino por pura inteligencia, porque no hay nada que nos haga mejores en función de nuestra piel.

Y comportamientos como éste no hacen nada más que restar potencia a esa lucha contra el racismo y darle la razón a quienes no le dan importancia. Seamos serios, señores, que este tema no es, en absoluto, tan baladí como el nombre o la raza del actor que protagoniza una película.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>