Más basura sobre el agro almeriense

Álvaro Fuentes Soler · Almería

 200415

Sólo pueden pasar dos cosas: o que se hayan puesto de acuerdo para desprestigiar nuestra agricultura, en cuyo caso se antoja difícil pensar en la casualidad y más fácil hacerlo en una conjunción de fuerzas e intereses para favorecer a otras zonas productivas o los intereses de quienes están empeñados en comprar en lugares donde realmente no se respeta nada; o bien es verdad que aquí hacemos las cosas muy mal.

Cuando no es uno es otro. Si no es el cómico ése que de vez en cuando fríe un huevo y otras veces presenta un programa de investigación periodística profunda (léase Chicote) es una cadena de televisión británica, la última Channel 4, por no hablar de Antena 3, que no ha tenido otra ocurrencia que producir una serie de ficción en la que un agricultor que refleja a la perfección todos los tópicos del campo asesina a un inmigrante. ‘Bajo plástico’ la van a llamar.

El caso es que está de moda tomar el rábano por las hojas con el tema del campo almeriense. Una moda que no es de ahora, sino que lleva años, décadas vigente. El modus operandi es sencillo: un equipo de periodistas formado por periodista, productor y técnico vienen a Almería para hacer un reportaje para una televisión de la ‘Conchinchina’. Dicen a todo el mundo que van a contar las maravillas de nuestro modelo productivo, para que todo el mundo en el citado país sepa lo bien que se cultivan las hortalizas que luego se comen los ‘conchinchinos’. Y una vez aquí, con las puertas abiertas, se dedican a buscar únicamente la porquería que encuentran. Porque la hay, obviamente.

Porque porquería hay en el agro almeriense, en la hostelería belga, en las fábricas de tornillos alemanas, en los hoteles de Segovia y en los restaurantes de pasa situados a ambas aceras de la Vía Veneto, en Roma.

¿O es que allí no hay gente trabajando sin papeles? ¿O es que no hay empresas en todos ésos y otros países en los que los jefes le piden a los curritos que echen un rato más de trabajo fuera de nómina? ¿O no hay tipos que fuman donde no se puede fumar, jefes que acosan a las empleadas de mejor ver y jefas que acosan a los tipos más buenorros de la oficina, tipos que se van media hora antes del curro cuando no mira el jefe, paisanos que no se lavan las manos después de echar una ‘meadita’ y todo tipo de irregulares de mayor o menor envergadura en el ejercicio del trabajo y la actividad empresarial propiamente dicha?

Decidme, amigos lectores, un solo sector en el que todo sea perfecto, se trabaje en un idílico paraíso en el que todo el mundo respeta las normas.

Pero lo que vende, lo que está de moda es poner la lupa en el agro almeriense, entre otras cosas porque siempre que a Almería se le carga algún mochuelo, siempre hay un grupo de empresas que compran más baratas nuestras berenjenas, nuestros tomates y nuestros pepinos, así como otras zonas productivas que ven incrementadas sus ventas.

Y así nos va. Y nos seguirá yendo hasta que dejemos de ser tan cándidos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>