Diferencia entre la Sicav de Mabel Salinas y la de Willy Meyer

José María Sánchez Cañabate  · Almería

300614

Ésta es de las cosas que, en nuestra opinión, y no es la primera vez que lo decimos, contribuyen a provocar el descrédito de la clase política. Y no nos referimos, en absoluto, a que un representante público haya contratado un instrumento de inversión financiera que tribute de forma más beneficiosa para el contratante y deje menos dinero en las arcas públicas del país, llamada Sicav.

Lo que creemos que siembra el descrédito de la clase política es que los propios políticos se arrojen este tipo de argumentos a la cabeza, los unos a los otros, y que los medios de comunicación, efectivamente, lo convirtamos en noticia. ¿Hay alguien en su sano juicio que, conociendo el funcionamiento de este tipo de instrumentos financieros y teniendo dinero para invertir en ellos no los contrataría, en lugar de otro que sea menos rentable? ¿Tiene alguien derecho a exigir a otra persona, sea político, taxista o literato, que no lo contrate o que renuncie a su derecho a obtener la máxima rentabilidad de sus inversiones, por medios legales?

Por tanto, no terminamos de entender que el hecho de que la eurodiputada almeriense Mabel Salinas haya realizado una inversión de este tipo sea noticia. Otra cosa muy diferente es el caso del también eurodiputado Willy Meyer, que también ha contratado este instrumento de inversión, a pesar de que ha defendido públicamente, en su acción política, que se trata de un instrumento que no debería existir. En su caso, es normal que, cuando se ha sabido que él mismo ha trabajado con un fondo de inversión de este tipo, del que renegaba públicamente, abandone su escaño y más bien trate de esconderse donde pueda.

Pero en el resto de los casos, y se habla de la propia Mabel Salinas, pero también de diputados, eurodiputados y otros cargos de responsabilidad pública en diversos partidos, insistimos, no tenemos ni idea de qué condiciones reúne este asunto para convertirse en una noticia, puesto que no es más que la elección, personal, intransferible y absolutamente legítima y legal de unas personas en cuanto a qué hacer con su dinero.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>