Algarrobico: ¿Ocho años perdidos, pero por fin terminados?

José María Sánchez Cañabate  · Almería

 260314

La noticia de ayer, en Almería, fue la relativa a la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía,  que ha venido a dictaminar que el suelo sobre el que se asienta la ‘interrupta’ construcción del Hotel del Algarrobico es, efectivamente, suelo urbanizable y así estaba contemplado en uno de esos engendros urbanísticos que se han aprobado en los últimos tiempos en Andalucía, denominado PORN (Plan de Ordenación de los Recursos Naturales) del Cabo de Gata.

La noticia supone que el nivel de protección que la normativa medioambiental de 2008 daba a este paraje queda sin efecto, con lo cual se abre un nuevo y no menos intrigante que el resto de los capítulos de este culebrón jurídico, económico, político y social, que lleva años trayendo cola y lo que le queda.

Las reacciones no se hicieron esperar. Las organizaciones ecologistas, con Greenpeace a la cabeza, se han lanzado a reconocer primero que la noticia es muy negativa para sus intereses y, como en el caso de su abogado, José Ignacio Domínguez, a echarle la culpa al árbitro, al más puro estilo de los jugadores del Real Madrid después del partido del pasado domingo. Dominguez, transformado en Cristiano Ronaldo, ha hablado de “maniobras raras” que, según él, se veían desde hacía tiempo en la tramitación judicial. Bueno.

Y mientras, tanto la promotora del proyecto, Azata del Sol, como el Ayuntamiento, han mostrado su satisfacción, aunque moderada, porque entre otras cosas, si en algún momento se llegara a la situación de que el hotel recibiera todas las bendiciones para ser abierto al público, todos, absolutamente todos, pero empezando por la promotora y por el pueblo de Carboneras, habrían perdido nada menos que ocho años, que se dice pronto.

Y en este caso, estaremos en lo de siempre, es decir, habrá que empezar a preguntarse de quién es la responsabilidad de esta pérdida, analizar comportamientos, efectuar balance de cada cual y ver cómo se saldan las cuentas en aspectos como lo perdido por la promotora, el paro que no se ha erradicado a un proyecto que hubiera servido para ello, la promoción turística de un lugar que lo necesita o la puesta en valor de un paraje que, durante estos años, ha estado abandonado y convertido en escombro.

Y eso será el mal menor, porque todavía hay opciones, y por ellas van a seguir luchando los señores ecologistas, de que se vuelva atrás y el hotel no sea abierto, con lo cual tendremos un montón de ladrillos y cemento que retirar, un gasto enorme que pagar entre todos y un montón de oportunidades perdidas. Habrá que ver… y esperar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>